domingo, 2 de marzo de 2008

Como si tal cosa,

| |
sin trabajo, como desde años atrás se encontraba y, como desde años atrás repitiendo papelón, con camisa hawaiana y pantalón corto marcando paquetón, en un arranque compulsivo más, ante la presencia de su mujer, dos de sus hijos y su anciana madre recién llegada del pueblo, se levantó del sillón desde el que veía la siempre encendida televisión y, aunque su equipo iba ganando, se dirigió hacia la puerta de salida sin intención alguna de por la misma salir si no de tomar carrerilla, y así, con gran impulso, corrió hacia la terraza abierta de par en par, lanzándose al vacío.
Vacío de tres metros por tratarse de un bajo.
Cuando de inmediato volvió, dando la vuelta desde el suelo en el que cayó cuan atleta olímpico, de pié, al portal a escasos pasos, tocó el timbre y, como si tal cosa, su mujer le abrió,
- ¿Qué tal el curro hoy?.
- Bien, me han vuelto a felicitar... como es normal.
- Claro, es que la cosa es así, todos te conocen, respetan, admiran y envidian.
- Pues sí, aunque me esté mal decirlo.
Pasa, pasa y siéntate en tu sillón, que el partido está por el descanso, nuestro equipo va ganando y la cervecita con aceitunas marchando!!!.
Está para llover, añadió de camino a la cocina, mañana te llevas el paragüas y la gabardina.
Leer más...

lunes, 7 de enero de 2008

A menudo.

| |
De niño, cada año iba abriendo atropelladamente los regalos que le dejaban los magos.
Sin poner atención en cuantos iba descubriendo, corría a romper el envoltorio del siguiente... y así pasaba varios días con sus noches hasta que caía extenuado no volviendo en sí, verdaderamente, hasta el mismo día del año siguiente en el que, antes de acometer la empresa anual, en puntual ocasión, dijo convencidamente que con los que quería jugar eran aquellos que el primer año de su consciencia le dejaron entre el Belén y el árbol. Pero no pudo ser,
se habían tirado a la basura unos y regalados a los niños pobres otros.
Desde entonces, cada año por esas fechas o en su cumpleaños, sin abrir, guardaba las cajitas de los regalos recibidos envueltos en papel dorado, enlazados, hasta que, de uno en uno, iba descubriendo sus encantos, bonanzas, enseñanzas y placeres que le proporcionaban.
Hasta hubo un año que no pasó del primero y con el tiempo supo que la persona que se lo regaló fue siempre por él la más ignorada.

A menudo, dice, eso mismo, en cualquier ámbito de la vida me sigue pasando.
Leer más...

domingo, 16 de diciembre de 2007

SS.SS.

| |
Marido y mujer, de 74 y 70 años respectivamente.
Malamente saben leer y escribir, toda la vida tuvieron por oficio la venta ambulante sin autorización. Sus antepasados ya lo eran.

Sin embargo, con o sin autorización, cuatro hijos educados. Ni uno en la escuela pública. Tan “bien educados” que no quieren saber de ellos.
“Nosotros les comprendemos”, dijeron.

No tienen ganas de morir. Un lugar donde encontrar cobijo para volver a empezar.

“Amigos??” -dicen- “no, no vamos a meterles en un compromiso. Eso es lo principal en la amistad”.
Leer más...

sábado, 17 de noviembre de 2007

A tener en cuenta y,

| |
no precisamente por la conveniencia de usar protección solar, a quienes lo no conozcáis, os invito a que lo veáis y escuchéis hasta el final.



Y la Navidad se acerca, para bien o para mal.
Leer más...