domingo 4 de marzo de 2007

Nunca se sabe...

..Y TODO FUE EMPEZAR...
pues las llamadas equivocadas, recurrentes, puntuales, lo eran un par de veces por semana al menos y como el abonado molestado a la compañía telefónica denunció exigiendo al caso solución y, al tal pertinaz Felipe, durante meses, mandó al carajo sin contemplaciones ni resultado satisfactorio alguno, no quedándole otra, se fue poco a poco, como pudo, amoldando a tal perturbadora situación, por agotamiento y pura desesperación, esperando se desfaciera por sí mismo el entuerto.
Y como no pudo de ninguna manera ser, en el laberinto del endiablado embrollo, llegó a cimentar con el otro cierta inusitada cotidiana relación de confiado familiar respeto y consideración, uniéndole a él, día a día, sin propiciarlo ni intención alguna en ello poner, un invisible vínculo de complicidad fraternal en anónimo desahogo que en largas conversaciones le entregaba como si de un confesor sin rostro se tratara... sin jamás, cautamente, a tal trato de intimidad el menor dato personal aportar.
Pero, como nunca se sabe...
sucedió que, en una semana, por primera vez, las equivocadas llamadas no se dieron y pensar que el técnico error se hubiera solventado o Felipe, voluntariamente, le hubiera abandonado, ni se le ocurrió, pesándole grandemente su cautela de personal identificación... esperó y esperó. Pero no.
Tanto le repercutió la cosa que, al acabar su trabajo, por las tardes no salía ni con ninguna otra llamada se entretenía, hasta que, por imperativos profesionales hubo de cambiar de país de residencia él varios meses después, no pudiendo poner a Felipe al tanto, que es lo que de la mudanza más sentía, esperando, hasta el último minuto, que la telefónica equivocación o avería, aunque solo por una vez más se repitiera antes de su partida. Pero no se repitió. No.
Aunque..., como nunca se sabe...
algunos años después, una madrugada como otra cualquiera en el olvido del tiempo, del espacio y de sí mismo, en su lejana desconocida geográfica ubicación, el teléfono de su mesilla de noche, a deshoras, le despertó.
- Diga???
- Holaaa, soy Felipe....

32 hasta el momento lo comentaron.:

Alemama dijo...

No es infrecuente que uno termine añorando las costumbres o situaciones que ha debido comenzar soportando a regañadientes.
Pienso en el síndrome de Estocolmo, en que los raptados se enamoran de sus verdugos captores, etc.
Como muchas veces, tu relato es misterioso y de final abierto
Saludos

galafer dijo...

suele suceder que lo extraño se nos vuelve cotidiano y pronto lo extrañamos si nos falta...

un abrazo.

Anónimo dijo...

El otro día me contaron acerca de dos personas que se conocieron así por una equivocación al marcar y ahora estan casados.
Un abrazo
Nerim

Te lo envio como anonimo, blogger me dice contraseña incorrecta.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Si es que en la soledad, hasta la llamada por equivocación, acompaña mucho.

susana dijo...

uy apareció felipe...besitos tocaya

mnez dijo...

He marcado ese teléfono y me sale el psiquiátrico. ¡Glub!
Un beso

parker dijo...

Hola!

Estoy from Canada. Estoy intentado to utilizo espanol. ¡Ayudarme a aprender una nueva lengua! Utilizo el traductor del google para algunos pedacitos como esto, pero otras piezas que intento hacer solamente.

Adios amiga.

Alter dijo...

si es que siempre pasa igual, no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos por muy malo que pensaramos que era....

besitos

Arwen dijo...

Supongo que son las cosas que en un principio nos parecen misterios las que acabamos amando con locura y por tanto extrañandolas cuando no las tenemos......besitos de esta elfa echa un caos

david santos dijo...

Bueno día MUJER!

Azul caleidoscopio dijo...

Me recordaste a algunos amigos virtuales de los que no se casi nada y aun asi les confio tanto de lo que soy y cuando no vienen los extranho. Esos desconocidos imprescindibles. Muy bueno, me gusto mucho.

Max Estrella dijo...

Y por qué no puede suceder??Además uno es adicto a lo que buenamente puede...
muy bueno,sí,muy bueno
besos

Paula dijo...

Cada uno se engancha a lo que puede...

Un besazo, maja

Logos, Sophia y Theo dijo...

Saludos Susy.

M.

Isthar dijo...

Cuando las cosas que nos incomodan acaban convirtiéndose en parte de nuestra rutina, a veces se les acaba cogiendo hasta cariño, y luego las ausencias afectan, claro.

Un besazo

Indigo dijo...

Es extraño, pero puede ocurrir. Inquietante pero tierno también. Besitos

MentesSueltas dijo...

Pasaba a conocer tu hogar... sigo recorriendo y luego comento. Muy a gusto.

Un abrazo desde Buenos Aires.

MentesSueltas

1 Gato dijo...

Es saludable aprender a vivir sin apegos enfermizos y dedicarnos quizá a vivir y disfrutar el instante presente.....de todas maneras me alegra que Felipe lograra reencontrar la nueva y distante conexion aunque me late que Felipe conocía muy bien al que llamaba jejejejeje.

Besos

Isabel Romana dijo...

Una historia muy simpática. No sé si yo me hubiera tomado bien que Felipe me llamara tantos años después... Besos.

alida dijo...

Seguro que a Felipe se le había extraviado el nº, pero uno se acostumbra tanto a tantas cosas, que hasta las llamadas de al principio añoro y cuando por fin aparece. Se quedo muda
Abrazo!!!

ESTEM dijo...

BONITO BLOG

Tanhäuser dijo...

O sea, que es Felipe el que me llama por las noche y luego cuelga. Verás cuando le pille.

Susy dijo...

jajajaja, son cada cual mejor vuestras contestaciones.
Es como si fuera cosa de todos jajajajaja.

bohemiamar dijo...

Vaya me cuesta entrar a dejarte mi comentario, voy a probar de nuevo.
Vengo de la mano de gem@
Tu escrito está muy bien narrado y me sugiere como otra adicción más de la vida o de lo que nosotros nos imponemos.
Saluditos.

UMA dijo...

Una bella historia, pensando en un Felipe solitario en una noche frìa:)
Un placer verte de nuevo, Susy.
Un besazo!

alma dijo...

Somos animales de costumbres

unjubilado dijo...

¡¡Oiga es el Hogar de una Casa!! Espere no cuelgue es que soy un jubilado... pí, pí, pí...
Vaya me han colgado
Un abrazo

Sider dijo...

Qué ha pasado con la musiquilla?

Un besico

gota de tinta dijo...

si, hasta las situaciones mas raras, esas que uno no espera terminan convirtiendose en una necesidad que exige ser resuelta...asi pasa tambien con als relaciones y las personas, uno termina amando al señor de la tiendita, a la señora de la estética, al drogadicto de la esquina....

besos susy!!!!

galafer dijo...

todo bien?... espero que si!!

BdA dijo...

tienes razón uno nunca sabe como llega a tu vida la compañia y la complicidad.

Mari dijo...

La historia (los dos escritos, eh?) está MUY buena.

Me hace pensar en cosas que reaparecen en nuestra vida y parecían estar superadas. Y bueno, están superadas, creo que vienen a confirmar que las habíamos superado...

(es que me gusta verlo así y no ver que oooootra vez volvemos a meternos en líos... =)